El testimonio de Mary

mary.:EL TESTIMONIO DE MARY

De niña asistí a una escuela primaria bautista  del kínder hasta el sexto grado y ahí mismo asistí a la iglesia. Continué asistiendo a iglesias cristianas hasta que fui una adulta joven, y en ese tiempo fui presentada a la religión de los Santos de los Últimos Días.

La religión mormona me atrajo porque tenían respuestas a las preguntas que yo hacía. Sus respuestas eran lógicas y eran algo que yo podía adoptar en mi vida. La religión era muy estructurada y eso encajaba bastante bien con mi personalidad.

Como una persona “que quiere encajar” por naturaleza, subí de puesto en el mormonismo tan rápido como me lo permitieron. Mi esposo y yo fuimos sellados en el templo un año después de nuestro bautizo. Por lo menos durante 13 de mis 15 años como mormona, llevaba conmigo mi recomendación del templo y la usaba regularmente. Hubo un tiempo cuando incluso serví como Presidenta de un grupo de mujeres jóvenes.

Cuando me divorcié de mi segundo marido, mi vida se desmoronó en todos los aspectos posibles y caí en pecado. Entonces, fui excomulgada de la iglesia en 1987 y me dijeron que mi pecado era mayor porque yo había estado en el templo. Por los siguientes 14 años evité todo contacto con la religión organizada y mantuve una gran distancia entre Dios y yo.

Luego, en el año 2001, Dios captó mi atención. En aquel entonces, yo estaba tratando de subir de puesto en una corporación, al igual como lo había hecho en la iglesia mormona. Él me mostró que la vida no se trata de subir de puesto. En medio de mi crisis de identidad personal, Él a solas me llamó a postrarme de rodillas. “¿Quién soy? ¿A dónde voy y qué voy a hacer al respecto?” Estas preguntas resonaban en mi corazón. Cuando confesé mis pecados y mi profunda necesidad de Él, además de someter todos mis anhelos, sueños y deseos a su voluntad, Él comenzó su grande y maravillosa obra de transformación dentro de mí.

Ya no soy una persona “que quiere encajar”, sino ¡una verdadera hija adoptiva de Dios! Algo por lo que había orado toda mi vida era tener paz mental. ¡Oh, alabado sea Dios! Él me ha llenado de su paz y de su amor.

Dios también me ha dado un corazón para los mormones. Los mormones son sinceros, pero están engañados. La oración de mi corazón hacia el Señor para ellos es Romanos 10:2-3: “Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios.”

Estoy tomando clases bíblicas para aprender de la Palabra de Dios y así poder ser una sierva más eficaz para mi Rey y ser usada por Él para alcanzar a los perdidos para su gloria. Mi esposo y yo hemos estado asistiendo durante los últimos 3 años a una buena iglesia que cree en la Biblia. Dios me ha llamado para enseñar a los jóvenes de preparatoria de nuestra iglesia. Sólo he servido por un año y he sido grandemente bendecida. Además del trabajo con los jóvenes, llevo a cabo estudios bíblicos para mujeres y estoy involucrada en el entrenamiento evangelístico.

Dios me ha amado, bendecido y llamado a ser suya. Me entristeció haber pertenecido a los mormones al darme cuenta de la blasfemia en sus creencias. Él me ha otorgado la restauración y ahora quiero desesperadamente ser usada por Él para ayudar a otros a conocer al verdadero Dios de la Biblia. Si eres mormón, y estás reconsiderando tu fe, por favor siéntete con la libertad de escribirme un correo electrónico. O si eres cristiano y tienes un amigo o un ser querido que está involucrado en el mormonismo, me encantaría  ayudarte a responder cualquier pregunta que pudieras tener.

Agradecida por poder servir en su amor, Mary

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