Los profetas y apóstoles, ¿Son para la iglesia cristiana de hoy?

Bible Scripture

LOS PROFETAS Y APÓSTOLES, ¿SON PARA LA IGLESIA CRISTIANA DE HOY? —1 CORINTIOS 12:28: “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas…”

 ARGUMENTO MORMÓN:

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (los mormones) señala una serie de escrituras Bíblicas para sostener que Dios guía a la verdadera iglesia a través de de los “Profetas” y “Apóstoles” como lo hacía en los tiempos bíblicos. Por eso, las iglesias que no afirman ser guiadas por “Profetas” y “Apóstoles” vivientes, son ridiculizadas por los mormones, diciendo que no tienen la plenitud de la autoridad que la iglesia mormona afirma poseer hoy en día. Algunas de las Escrituras más comunes que los mormones utilizan para apoyar esta creencia son:

  • AMÓS 3:7: “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.” 1.
  • 1 CORINTIOS 12:28: “Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas…”
  • EFESIOS 2:19-20: “Así que …sois …de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.
  • EFESIOS 4:11-12: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

RESPUESTA BÍBLICA:

Estamos de acuerdo con la afirmación de los mormones de que los “profetas” y “apóstoles” están vigentes para la iglesia cristiana actual. 2. Sin embargo, diferimos de la perspectiva mormona en cuanto a los roles que estos individuos ocupan dentro de la iglesia. En el mormonismo, sólo un hombre es designado en la posición de “Profeta” en un momento determinado, pero en la iglesia del Nuevo Testamento, podemos observar a varios profetas existiendo al mismo tiempo.

“Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros…” —Hechos 13:1

“Y Judas y Silas, como ellos también eran profetas, consolaron y confirmaron a los hermanos con abundancia de palabras.” —Hechos 15:32

“Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero. Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados. Y los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas.”1 Corintios 14:29-32

Mientras que se considera que un Profeta Mormón tiene una autoridad suprema sobre todos los demás líderes dentro del mormonismo, no era así en la iglesia primitiva del Nuevo Testamento. El único Profeta de la iglesia cristiana que tiene autoridad suprema es Jesucristo. Todos los demás profetas están expuestos a la crítica y al escrutinio. De hecho, vemos un ejemplo en el Nuevo Testamento del Apóstol Pablo, corrigiendo e instruyendo a los “profetas” de la iglesia en Corinto con respecto a sus prácticas en 1 Corintios 14:24, 29-32.  Tales correcciones son inauditas en la iglesia mormona.

LA PRUEBA DE UN PROFETA:

Finalmente, cada profeta debe ser juzgado por los profetas contemporáneos de su época (1 Corintios 14:29-32) y evaluado según las verdades de las Escrituras (Hechos 17:11). Para que un “profeta” pueda pasar la prueba de ser un verdadero profeta de Dios, ya sea varón o mujer, debe presentar un 100 % de exactitud, tanto en doctrina, como en la proclamación de eventos futuros:

“El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá. Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él.”—Deuteronomio 18:20-22

“¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.”—Isaías 8:20

Los “Profetas” mormones no tan sólo han fallado la prueba de exactitud al profetizar eventos futuros que nunca sucedieron, 3. sino que también han fallado la prueba de doctrina. Cuando José Smith enseñó que “¡Dios una vez fué como nosotros ahora; es un hombre glorificado…” 4. obviamente cruzó la raya, cayendo en la categoría de un falso profeta al hablar de un “dios” “diferente” al único Dios de la Biblia (Juan 4:24; Números 23:19).

“Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma.”—Deuteronomio 13:1-3

EL FUNDAMENTO DE LOS PROFETAS:

“Así que… sois… de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo.”—Efesios 2:20

Efesios capítulo 2, versículo 20, habla acerca del rol fundamental que los apóstoles y profetas proporcionaron a la iglesia cristiana primitiva. Estos profetas tuvieron una posición especial como líderes del pueblo de Dios porque recibieron una revelación directa de Dios y la comunicaron a su pueblo. Es en este contexto de recibir la revelación de Dios, que Amós 3:7 asegura al pueblo de Dios:

“Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.”—Amós 3:7

Ya que Dios reveló su “secreto” a través de revelaciones y profecías que fueron dadas a lo largo de los tiempos bíblicos, muchas de estas revelaciones fueron escritas en las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento. Estos escritos formaron el fundamento profético necesario para la iglesia cristiana bíblica de la actualidad, para que conociera y siguiera la voluntad de Dios (2 Timoteo 3:16).

“La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él.”—Lucas 16:16

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.” —Hebreos 1:1-2

Aún cuando el Espíritu Santo vino sobre varios hombres de Dios en los tiempos del Antiguo Testamento, no tenían al Espíritu Santo de Cristo morando en ellos como sucede con los cristianos el día de hoy. Por eso, los seguidores de Dios en el Antiguo Testamento tenían que depender de las revelaciones de la Escritura y las profecías de los profetas que vivieron en su época para conocer la voluntad de Dios. Mientras que “Dios… habiendo hablado… en otro tiempo… por los profetas,” hoy en día nos habla “por el Hijo” (Hebreos 1:1-2). Por lo tanto, ¡todo cristiano es capaz de recibir revelación directa por medio de una relación personal con el Hijo de Dios, Jesucristo!

DE QUÉ MANERA EL PROFETA SUPREMO GUÍA A LA IGLESIA DE DIOS EN LA ACTUALIDAD:

Cuando vino Jesucristo, la posición de profeta supremo pasó de un líder mortal (Juan el Bautista en ese entonces) a Jesucristo, quien vino a ser la base principal y fundamento de la iglesia (vea 1 Corintios 3:11; Efesios 2:20). Esa es la razón por la que Lucas 16:16 afirma que “los profetas eran hasta Juan…” Se dice que los profetas terminaron con Juan el Bautista porque él preparó el camino para el Profeta final, el Señor Jesucristo. Juan fue la “…voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor” (Marcos 1:3). Nosotros, al igual que Juan el Bautista, proclamamos lo que Jesús hizo al expiar los pecados de la humanidad, “el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él” (Lucas 16:16).

Todos los que han sido adoptados en el Reino de Dios, ya no necesitan que un “profeta” humano como Moisés se levante y sea mediador de las revelaciones de Dios para la iglesia, porque Jesucristo es nuestro único mediador (1 Timoteo 2:5). Él provee directamente la revelación de Dios a cada creyente cristiano a través de su Espíritu Santo. Jesucristo prometió que cuando dejara la tierra, Él enviaría su Espíritu Santo para que estuviera con nosotros para siempre (Juan 14:16-17; 16:7), para “enseñarnos” “todas las cosas” (Juan 14:26) y guiarnos a “toda la verdad” (Juan 16:13). Ya que tenemos la guía maravillosa del Espíritu de Cristo, los cristianos no necesitan que un líder humano sirva como “profeta” supremo, enseñando la verdad de Dios a la iglesia de hoy en día.

Todos los profetas del Antiguo Testamento señalaban la futura venida de Cristo. Es de este modo que las Escrituras afirman que Juan fue el último profeta en guiar al pueblo de Dios. Juan indicó la futura venida de Jesucristo, mientras que los “profetas” del Nuevo Testamento (después de Él) señalaron hacia atrás, a Cristo y su Reino.

Old Testament Prophets -> Jesus Christ <- New Testament Prophets

“Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.”— Mateo 11:13-14

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.” —Mateo 5:17

Aún cuando Jesús cumplió con el rol de “profeta” supremo para el pueblo de Dios, los “profetas” humanos siguen ministrando a la iglesia cristiana por medio de los dones de profecía y de palabra de sabiduría que se basan en la verdad de las Escrituras y traen edificación, exhortación y consolación espiritual.

“Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis… Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.” —1 Corintios 14:1, 3

“Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu.” —1 Corintios 12:8

PROFETISAS EN LA IGLESIA:

Otra diferencia entre los “profetas” de la iglesia mormona y los del cristianismo del Nuevo Testamento es el hecho de que había mujeres incluidas entre los “profetas” que formaron el fundamento de la iglesia. Mientras que ninguna mujer jamás ha sido nombrada en la posición de “Profeta” en la iglesia mormona, las profetisas de Dios fueron usadas en aquellos tiempos, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. A continuación se muestran algunas de las muchas profetisas de Dios que se mencionan en las Escrituras:

“Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas.” —Éxodo 15:20

“Gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidot.” —Jueces 4:4

“Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad.” —Lucas 2:36

“…y entrando en casa de Felipe el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él. Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban.” —Hechos 21:8-9

“Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños.”—Hechos 2:17

Estos ejemplos nos demuestran que Dios no discriminó entre los géneros en su distribución de los roles proféticos dentro de la iglesia cristiana como vemos que se hace en la iglesia mormona hoy en día.

EL FUNDAMENTO DE LOS APÓSTOLES:

“Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.”—1 Corintios 12:28

Primera de Corintios, capítulo doce, versículo veintiocho, habla acerca del orden jerárquico de la autoridad que Dios dio a los “apóstoles,” al establecer a ellos “primeramente” en la iglesia. Esto es apropiado ya que la palabra en el griego para “apóstol” es ἀπόστολος (apostolos) y significa: “mensajero, aquél que es enviado.” 5.  De modo que, con frecuencia, el “primer” líder de una iglesia nueva era el apóstol/misionero que la fundó. En Hechos, vemos que los Apóstoles Pablo y Bernabé son “enviados” como misioneros del Evangelio para fundar iglesias por todas las regiones gentiles (no-judías) del imperio romano, y que los Apóstoles Pedro, Jacobo y Juan son “enviados” para ser misioneros entre los judíos.

“y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.” —Gálatas 2:9

Además de las actividades misionales, los Apóstoles servían en la iglesia cristiana por medio de la enseñanza y exhortación. Esto fue realmente cierto en el caso del Apóstol Pablo cuyas múltiples cartas a las iglesias constituyen la mayor parte de las Escrituras del Nuevo Testamento. Del mismo modo en que se exigía que las enseñanzas de los “profetas” estuvieran 100 % de acuerdo con las enseñanzas de las Escrituras, así era con los Apóstoles del Nuevo Testamento. Por ejemplo, las enseñanzas del Apóstol Pablo fueron examinadas a la luz de las escrituras por los cristianos de Berea antes de que aceptaran sus doctrinas como verdaderas, y su escrutinio en esta asunto era recomendado.

“Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”—Hechos 17:11

En resumen, aún cuando estamos de acuerdo en que los “profetas” y “apóstoles” sirven en la iglesia cristiana actual de un modo limitado comparado a como lo hacían en la era de la iglesia del Nuevo Testamento, hemos notado varias diferencias entre la perspectiva mormona de estos oficios y la perspectiva Bíblica, las cuales hemos resumido en el siguiente cuadro:

PROFETAS Y APÓSTOLES MORMONES

PROFETAS Y APÓSTOLES BÍBLICOS

Sólo un Profeta lidera a la iglesia mormona en un momento determinado. Muchos Profetas sirven en la Iglesia de manera simultánea.

El profeta mormón mantiene la autoridad suprema, no se permiten las críticas, ni siquiera por parte de los apóstoles.

Sólo Jesús es el Profeta supremo de la iglesia cristiana cuyas enseñanzas no son criticadas. Todos los demás profetas son escudriñados y corregidos por profetas y apóstoles contemporáneos.
La revelación directa de Dios es dada únicamente al Profeta mormón. El Espíritu Santo da revelación directa, no tan sólo a los profetas, sino también a los apóstoles. La revelación personal de parte del Espíritu Santo de Dios también está disponible para todos los creyentes cristianos.
Únicamente el Profeta mormón posee la autoridad para revelar las Escrituras. Las palabras del Profeta viviente tienen más peso que las palabras de los Profetas, Apóstoles y las Escrituras anteriores. Con frecuencia las revelaciones mormonas nuevas contradicen a las revelaciones anteriores. Las palabras de los Profetas y Apóstoles produjeron las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento para la iglesia. Toda nueva revelación DEBE concordar con la revelación Escritural previa antes de ser aceptada como verdadera por parte de la iglesia.
Todos los Profetas siempre son hombres, nunca mujeres. Los Profetas son tanto varones como mujeres.

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1. Todas las citas de las Escrituras han sido tomadas de la versión de la Biblia Reina Valera 1960.
2. No respaldamos el movimiento de la “Lluvia Tardía” entre los cristianos pentecostales que dio origen a los “Profetas de Kansas City” y a otros falsos “profetas” y “apóstoles” de la “Nueva Reforma Apostólica.”
3. Vea las profecías del templo en Doctrina y Convenios 84:3-5 y 115 y otras.
4. Enseñanzas del Profeta José Smith, por José Fielding Smith, 1982p. 427
5. Concordancia exhaustiva de la Biblia Strong, Diccionario griego del Nuevo Testamento #652

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